Sevillanas
Provienen de Sevilla, la capital de Andalucía. Nacieron de la vieja Seguidilla, un baile popular con cante adoptado por los gitanos en el siglo XVII. Es un baile de pareja que se compone de cuatro estrofas y que se baila en todo tipo de fiestas. Actualmente su popularidad es tan grande que también se bailan fuera de Andalucía.

Fandango
Es un baile popular que antiguamente se extendía por toda Andalucía y que se bailaba de manera diferente en cada pueblo. Más tarde en la Provincia de Huelva toma características flamencas que permanecen hasta hoy en día. Por su fácil y ligero ritmo se puede bailar solo o en grupo.

Rumba Flamenca
Es un baile enérgico, de ritmo rápido con raíces latinoamericanas. La Rumba nunca llegó a ser un baile típico del flamenco, se reduce a unas cuantas piezas, aunque en la primera parte del siglo XX avanzó hasta convertirse en un baile muy popular. Los bailaores improvisan en un “solo”, mientras que los demás animan con jaleos.

Tangos
También tienen influencia latinoamericana. Al contrario de la Rumba, los Tangos se han convertido en un baile típico flamenco sin tener mucho en común con el Tango Argentino. Es un baile muy expresivo y sensual en el que la bailaora coquetea con el público.

Alegrías
Provienen de Cádiz y como su nombre indica, se trata de un baile alegre y muy femenino en el cual resalta el zapateado. El ritmo se intensifica llegando al momento en el que se reduce para dar espacio al "silencio", reanudándose hasta el punto donde se transforma en bulerías.

Bulerías
Se caracteriza por su forma de improvisación y su tono burlesco, presentando un aspecto ingenioso y alegre del flamenco. El mismo nombre "bulerías" proviene de "burla". Las bulerías se bailan en el cierre de un espectáculo de flamenco, en el "fin de fiesta".